martes, 4 de mayo de 2010

BIORRITMO: RELOJ BIOLÓGICO Y RITMO CIRCADIANO



Muchas de las funciones vitales del organismo son dirigidas por sistemas muy complejos, donde células y otras sustancias "obedecen" y "siguen el ritmo" de un mecanismo preciso y constante. Es lo que se conoce como el reloj biológico humano, el cual, si llega a fallar, puede ocasionar trastornos de comportamiento: sueño, depresión, pérdida de la memoria y cansancio, entre otros. El reloj biológico es un sistema capaz de generar un orden temporal en las actividades del organismo, oscila con un período regular y utiliza las oscilaciones como referencia temporal interna.La mayoría de los relojes biológicos funcionan con un ciclo de 24 horas, conocido como ritmo cicardiano que ayuda al organismo a distinguir entre el día y la noche. Circadiano, palabra de origen latino que significa "aproximadamente un día", lapso que controla funciones tales como dormir y despertar, descanso y actividad, equilibrio de fluidos, temperatura del cuerpo, rendimiento cardiaco, consumo de oxígeno y secreción de glándulas.
Los relojes biológicos poseen medios para medir el tiempo, su medición la realizan con relación a ciertas claves ambientales, la principal es la luz solar, esto permite reconocer la hora local, utilizan la información temporal para controlar aspectos bioquímicos, fisiológicos y conductuales, y mecanismos neuronales para la transmisión de los ritmos.
La cronobiología es una disciplina de la ciencia que se encuentra en desarrollo y estudia cómo influye el tiempo en los ritmos biológicos lo que permite comprender porque varian los rendimientos físicos, intelectuales y los aspectos emocionales .
Hace aproximadamente muchos años se descubrió que la alteración o desaparición de un pequeño sitio del cerebro, llamado núcleo supraquiasmático, altera los ritmos del organismo. Este hallazgo fue la primera evidencia de que en el cerebro hay un reloj maestro que rige muchos mecanismos básicos. Este núcleo es uno de los relojes biológicos del organismo y rige buena parte de los fenómenos temporales ligados al sueño, a la adaptación en el tiempo y la depresión. A este descubirmiento se sumó las investigaciones de la Universidad de Stanford (California) que pusieron en evidencia el rol de una molécula melanopsina, esta sería uno de los receptores fotosensibles presentes en la retina para regular el ciclo cotidiano, capaz de transmitir al reloj biológico del cerebro informaciones sobre la cantidad de luz presente en el ambiente. Esto explica porque las personas se despiertan y se duermen en determinadas horas, por qué existen individuos noctámbulos y otros mañaneros, o por qué se siente hambre a diferentes horas e incluso la necesidad que se tiene de comer algo en especial, por ejemplo al levantarse tomar un jugo o comer una fruta, es el cerebro que marca esa necesidad y que se relaciona con el reloj biológico.

Los seres humanos como seres "temporales" son sensibles a cualquier alteración en el ritmo de vida habitual, como por ejemplo, estudiar y trabajar hasta altas horas de la noche, o viajar a países distantes, lo que puede generar trastornos en el comportamiento.
Un dato importante: se ha calculado que el ser humano requiere en promedio un día por hora de desincronización para volver a regular su ritmo biológico.

"Según explica un estudio publicado en la revista Science comer a determinadas horas puede jugar un papel importante a la hora de reajustar el reloj biológico del organismo.El experimento realizado por investigadores de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) muestra que el cerebro no es el único órgano que controla nuestro ciclo biológico. Órganos como el hígado también ayudan a controlarlo gracias a que ejercen un control sobre el metabolismo de las comidas. Los investigadores consiguieron alterar el ritmo biológico de las ratas. Estos animales duermen de día y se mantienen despiertos durante la noche, pero al alimentarlos durante el día consiguieron que se mantuvieran activos durante el día y durmieran por la noche.

Los seres humanos poseen un reloj biológico controlado por el cerebro que regula los ritmos circadianos, como por ejemplo, los ciclos de sueño y vigilia. La mayoría de las personas desarrollan sus actividades coincidiendo con la fase de luz del día solar y descansan durante la noche. Así se mantiene un ritmo estable de sueño/vigilia sincronizado a un ciclo de 24 horas. El reloj biológico es capaz de medir con bastante precisión el día solar, ayudado por referencias o claves de tiempo presentes en sucesos periódicos (de 24 horas) del ambiente ya sean naturales como el ciclo de luz/oscuridad, o artificiales como la organización del trabajo, del ocio, y de otros compromisos sociales. Una referencia clave de tiempo, por tanto, son los horarios de las comidas.
Seguiremos profundizando más adelante!

FUENTE: www.cuerpomenteyespiritu.com

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